Una flor bella, resplandeciente, con brillo, con alegría,
un color vivo que incita a la vida...
la quieres, la deseas, la hueles, la sientes y...
¡¡¡te la llevas!!!
Una luz se enciende, algo brilla en la oscuridad,
una ilusión renovada que ilumina un lugar,
¡¡¡la vela te guiará!!!
Qué ilusión baldía... ¿no te das cuenta?
Despierta, ¡¡¡piensa ya!!!
No seas iluso... ¡¡¡ponté a razonar!!!
La flor se va a marchitar,
la has cortado y aunque no lo hicieras...
también sucedería...
¿¿¿y qué decir de la vela???
la luz dismunuirá y poco a poco...
sin darte cuenta, la cera se acabará,
esa cándida luz se apagará...
¡¡¡Qué triste!!!
Esa es la historia de la vida...
la flor se marchita y no revivirá...
la vela se acaba y no volverá a brillar

No importa que se marchite, mientras está en la jarra te alegrará, me encantan las flores. Y en cuanto a las velas, también me gustan, de las candelitas pequeñas, las compro por bolsas en IKEA, je, je, me paso la vida encendiendo velas, por los enfermos, por los que se van, por los que se examinan, porque nos ilumine, nada que en mi casa siempre te encontrarás una vela encendida.
ResponderEliminarBesitos preciosa, me alegra mucho verte.